
El proyecto
MINKA es una plataforma que permite registrar y compartir observaciones sobre biodiversidad y variables ambientales. Está desarrollada y gestionada por el grupo EMBIMOS del Institut de Ciències del Mar en Barcelona y funciona como un punto de encuentro entre ciudadanía, comunidad científica e instituciones.
Cuando el equipo de MINKA se acercó a Eloquent, el encargo era mejorar la experiencia de uso de la plataforma. Sin embargo, pronto vimos que no bastaba con rediseñar algunas pantallas.
Cada fricción podía dificultar la participación de los usuarios, pero cualquier solución debía respetar también las necesidades científicas, las posibilidades técnicas y la forma en que el equipo gestionaba la plataforma.
El proyecto se extendió durante casi dos años y avanzó mediante distintas iteraciones. No fue un rediseño cerrado, sino un proceso continuo de investigación, priorización e implementación de mejoras.
Auditoría estratégica y Product Discovery
Comenzamos con una auditoría de la plataforma para entender cómo se utilizaba realmente y dónde aparecían las principales dificultades.
Realizamos 20 entrevistas con usuarios y personas vinculadas al proyecto. También analizamos los datos disponibles y revisamos la arquitectura, los recorridos y los principales puntos de interacción.
Las entrevistas aportaron el contexto que necesitábamos para avanzar. Nos permitieron entender qué querían conseguir las personas, qué información necesitaban y en qué momentos la plataforma dejaba de comportarse como esperaban.
El objetivo no era reunir una lista interminable de problemas. Era distinguir las fricciones puntuales de aquellas que afectaban al recorrido completo y decidir cuáles merecían atención primero.
Usamos estos datos cualitativos para validar hipótesis de negocio y evitar gastar recursos técnicos en funcionalidades equivocadas.

Convertir la investigación en decisiones
Después de la auditoría organizamos una serie de talleres con el equipo de MINKA.
Trabajamos en la definición de los objetivos y las prioridades del proyecto, identificamos a los principales perfiles de usuario y exploramos posibles soluciones. Utilizamos distintos customer journey maps para representar sus recorridos y localizar los puntos de fricción, y aplicamos el método MoSCoW para priorizar el roadmap y gestionar las expectativas del cliente, separando lo imprescindible de lo deseable.
También realizamos un personality slider para definir la personalidad de MINKA y establecer criterios para su manual de identidad y tono de comunicación.
De esta fase surgieron los criterios que orientaron las diferentes iteraciones y los primeros prototipos de mejora.



Identificación de especies con IA
Lideramos la integración de un modelo de Inteligencia Artificial para la identificación de especies directamente en el flujo de carga. Esta implementación transformó por completo la experiencia de usuario: pasamos de un proceso manual, lento y propenso al error, a una interacción fluida donde la IA asiste al usuario en tiempo real pero de forma optativa. Esta decisión estratégica no solo redujo drásticamente el tiempo de registro, sino que aumentó el volumen de participación ciudadana y garantizó la precisión de los datos que requería el Institut de Ciències del Mar.



Mi papel
Dirigí el proyecto desde la auditoría inicial hasta la coordinación de las mejoras implementadas.
Me encargué de organizar la investigación, conducir los talleres, convertir los hallazgos en prioridades y mantener alineadas las decisiones de experiencia, diseño y comunicación.
También coordiné la relación entre los usuarios, el equipo de MINKA y los distintos proveedores técnicos. Una parte importante de mi trabajo consistía en traducir entre perspectivas diferentes: lo que una persona necesitaba hacer, lo que el proyecto científico requería y lo que la infraestructura permitía construir.
Además, recomendé unificar la identidad visual de MINKA. La plataforma, su comunicación y sus materiales necesitaban reconocerse como partes de un mismo sistema, no como piezas desarrolladas por separado.
MINKA Brandbook
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Cuatro equipos, una sola experiencia
La implementación involucraba a cuatro equipos con responsabilidades diferentes:
- MarsBased, encargado del desarrollo y la implementación técnica de la plataforma.
- Quanta, responsable del alojamiento y la infraestructura de servidores.
- Eloquent, encargado de la investigación y el diseño de experiencia, la identidad visual y el diseño y desarrollo del sitio informativo en WordPress.
- El equipo de MINKA, responsable de gestionar la plataforma y mantener la relación con sus usuarios.
Coordinar estos equipos no era una tarea paralela al diseño. Formaba parte del propio diseño.
Una mejora podía resultar adecuada desde el punto de vista del usuario y, aun así, necesitar ajustes por sus implicaciones técnicas o científicas. Cada propuesta debía recorrer varias conversaciones antes de convertirse en una solución viable.
Mi responsabilidad era mantener visible el objetivo común durante esos traspasos, gestionar las dependencias técnicas y evitar que las decisiones perdieran su sentido al pasar de un equipo a otro.


Un ecosistema digital escalable
Para asegurar la coherencia a largo plazo y agilizar el trabajo de los equipos de desarrollo, transformamos la identidad visual en un Sistema de Diseño (Design System). No se trataba solo de definir colores o tipografías, sino de construir una biblioteca de componentes modulares y reglas de interacción que permitiera escalar el frontend de forma rápida, eficiente y sin cuellos de botella técnicos.
En una herramienta ciudadana basada en el registro constante de datos, la capa visual tiene una función estrictamente operativa. El lenguaje visual se parametrizó para reducir la carga cognitiva del usuario, clarificar las jerarquías de información y facilitar la usabilidad por encima de cualquier decisión puramente estética.
Además, aplicamos una estrategia de arquitectura desacoplada para la comunicación del proyecto. En lugar de sobrecargar la plataforma científica, desarrollamos un Hub institucional independiente (apoyado en un CMS ágil). Esta decisión estructural cumplía un doble objetivo estratégico: por un lado, protegía el core tecnológico de la plataforma; por otro, otorgaba total autonomía al equipo de MINKA para gestionar su divulgación científica y captación de usuarios sin depender de los desarrolladores para cada cambio de contenido.


Lo que produjimos
A lo largo del proyecto desarrollamos:
- Una auditoría de experiencia y un análisis de los datos disponibles.
- Un informe de hallazgos y recomendaciones.
- Veinte entrevistas con usuarios y personas vinculadas al proyecto.
- Talleres de objetivos, perfiles de usuario, ideación y priorización.
- Un mapa del recorrido de los usuarios y sus principales puntos de fricción.
- Prototipos de las mejoras propuestas.
- La implementación de distintas mejoras en la plataforma.
- Un manual de identidad visual y una guía de estilo.
- Un sistema de diseño para MINKA.
- Un sitio informativo diseñado y desarrollado en WordPress.



Aprendizajes
El proyecto me enseñó que la experiencia de usuario no termina en un prototipo. En un ecosistema con cuatro equipos, la experiencia se construye igualmente en los traspasos, las dependencias técnicas, las conversaciones internas y las decisiones sobre quién debe hacer qué.
Escuchar a los usuarios nos permitió diseñar con evidencia. Coordinar bien a los equipos hizo posible que esas ideas sobrevivieran al camino hasta su implementación.






